viernes, marzo 06, 2009


Hace ya tiempo que descubrí Mercadona. Aprovecho algo que me ha pasado hoy para decir que donde esté Mercadona, que se quite todo lo demás, aunque otros hayan aprovechado por mí la última compra que hice.

miércoles, febrero 25, 2009

Los lunes al sol



Llevaba tiempo intentando retomar el blog que, tan emocionada, creé allá por 2005. Blog que me quitó horas de estudio en plenos exámenes de febrero, al que tanto tiempo dediqué en diseñar, cambiar de plantilla, mirar comentarios... Entonces siempre encontraba un motivo para despegarme de la silla y los apuntes. Y ahora, cuando realmente 'tengo' tiempo - o me han obligado a tenerlo- y en otros tantos momentos que he perdido, es cuando más me cuesta hacer lo que debería. Quizá sea por mi gran afición a hacer las cosas a destiempo; digamos que tengo el don de la inoportunidad (otros lo llaman pereza...).

Pero a lo que estamos. El motivo de mi vuelta no es más que lo que del título se desprende. Llevaba casi un año en WB y el contrato de prácticas terminaba a mediados de marzo. Dadas las circunstancias comencé a buscar algo para adelantarme a lo que parecía acercarse inminentemente: el paro. Así que me puse manos a la obra. Y de manera sorprendente y sospechosa me surgió otra beca en EP (por indiscreción que no sea, si las siglas son delatadoras no es mi culpa). Otra beca? Sí, otra. Me exigían incorporación inmediata, pero podría aguantar 6 meses más, quizá un año -tal como me dijeron-, a la sombra. Por este motivo acepté y en 5 días me incorporé a mi nuevo trabajo, con una jefa (AM) ahogada en emoción con su nueva becaria -ciertamente raro-, no sin pena por haber dejado mi antiguo empleo.

Mucha gente me dice que estoy malacostumbrada. Yo también me lo repito. Y es que el primer trabajo, siempre y cuando uno haya estado bien, deja el listón muy alto. Pero aunque las primeras impresiones no sean definitivas, ayudan a vislumbrar lo que uno puede encontrarse. Es cierto que no estaba muy motivada. Era el primer día y todo había sucedido en un período de tiempo muy corto; el factor 'subjetividad' había que tenerlo en cuenta. Sin embargo el ambiente de EP no era el mejor por muchas razones, entre otras algo tan simple como el aspecto y la organización de la oficina.

Empecé a trabajar en lo poco que pude tras unas breves explicaciones. Mi jefa iba y venía liada. "Típico de jefes", piensa una. El caso es que apenas tuve tiempo para preguntarle algo. Quizá ella esperaba más iniciativa por mi parte o yo un poco de tutela por la suya. En cualquier caso no llevaba ni 6 horas

Y así se sucedieron los días (2) hasta el tercero, viernes, en el que tras preguntar unas cosillas y habiéndome dado largas sin llamarme la atención absolutamente por nada, me avisaron de RRHH para decirme que AM no quería que volviera el lunes. Que ella quería una persona full time (yo creía q 8 horas era full time...) y q le habían comentado que había mirado mi correo personal -no más de lo razonable para ser el segundo día- y tal y cual. Así que, tras un breve análisis de la situación, fui a hablar con ella, muy a mi pesar. ¿Quién iba a querer trabajar con una persona así después de todo? O mejor dicho: de nada... Pero había que agarrarse a un clavo ardiendo si hacía falta. Cuando me acerqué no supo decir nada más que "es que no das el perfil, no voy a discutir sobre esto contigo" delante del resto del departamento. Pero ¿discutir conmigo? ¡Qué disparate! ¿Con quién si no? Le pregunté en estado de shock si me iba y me dijo que sí, por lo que cogí mis cosas y salí a saludar al sol de la Castellana.

Todo lo que parecía haberse solucionado en dos patadas, en patada y media se desmoronó, pero más vale malo conocido que bueno por conocer. Y aquí estoy, 3 semanas después, empezando a coger un poco de color. Esperando que no sea mucho tiempo el que tenga que pasar los lunes al sol.

miércoles, julio 23, 2008

A QUIEN CORRESPONDA

Llevaba ya un tiempo pensando sobre qué podría escribir y así retomar mis andanzas por este blog, creado hace varios años, pero a duras penas mantenido últimamente. No es que lo que voy a decir se merezca un post. Es la decepción la que me hace escribir aquí, intentando no concretar mucho para no volver a cagarla ni pecar de bocazas.

Siempre se dice que los principios nunca fueron buenos y no esperaba que lo fueran. Objetivamente, no se cómo ha sido el mío en Madrid, solo espero sacar algo en claro con el tiempo, acabar con un balance positivo, no solo con una X en el expediente por haber cubierto lo que hoy parece “una estancia obligada en Madrid tras terminar la carrera”.

Cambio de ciudad supone cambio de rutina, comienzo de la vida laboral en mi caso, convivir con más gente (más quisiera yo ahora un estudio para mí sola), algo que creía superado después de Londres, pero el elemento básico e imprescindible es tener un sitio propio, como decía nuestro profesor de antropología, un lugar de pertenencia. Y eso es difícil cuando la única opción que queda es la vida nómada. Si no tienes eso, todo se tambalea y vamos de mal en peor.

Pero esta especie de "forma de vida" provisional, entre otras cosas, me ha enseñado algo curioso. Que, radicalmente, hay tres tipos de personas en el mundo: las buenas (difíciles de encontrar, pero fáciles de identificar), las malas y las que dependen de las circunstancias. Puede que éstas deban estar en el pack de malas o sencillamente sean las peores. Prefiero pensar que están conducidas por una ‘buena intención malintencionada’ o condicionadas por la soberbia o egoísmo. Lo mismo da que da lo mismo.

De cualquier manera, como de primeras no sabes con qué tipo de persona te cruzas por la vida y, como siempre se dice -.y cada vez soy más consciente de ello-, no te puedes fiar ni de tu sombra, compensa ser discreto. Y es que a la primera de cambio, de manera premeditada o negligente, aquellas personas en las que en cierto modo confías te la meten doblada. Es lo de siempre. A corto plazo, el mal triunfa sobre el bien. Y de ahí no te salva nadie. Se te queda cara de idiota, cuando realmente te estás dando perfecta cuenta de lo que ocurre. Lo que me lleva a hacer una declaración a modo de lema: Antes descarada que tonta. Y esto con todo: lo que no voy a permitir es que me timen en ningún aspecto. Ante todo justicia, y si para eso hay que romper un poco el protocolo, se rompe. Ahora seré yo la que no me calle. Al pan, pan y al vino, vino.

Supongo que tendré que convertir esto en vía de escape. Trataré de hablar no más de lo razonable, ni diré nada que no pondría en el blog, no vaya a ser que luego se vuelva contra mí y sea la decepción el motivo de mi vuelta.

domingo, marzo 02, 2008

Y...vuelta


Está bien, no tengo ni media excusa para justificar mi tardanza. Pero todo el mundo tiene baches. Yo he estado en Londres desde octubre hasta febrero con más trabajo que tiempo. El objetivo era darle al inglés, propósito que se va desdibujando cuando estás rodeada de gente española. Pero una nunca se va con las manos vacías. De inglés por supuesto que he aprendido, sobre todo a no tartamudear cuando alguien te dirige la palabra y a perder el miedo a decir algo mal, siempre una complicación nuestra más. Pero probablemente esto sea lo mínimo que me he traído. No es tontería currar con las 20 personas con las que convives 24 horas al día, donde todo el mundo 'necesita' de todo el mundo, donde cuando una quiere estar sola nadie le deja en paz, y cuando no, parece que la gente desaparece. Donde tienes que saber hasta donde puedes llegar con cada persona y cuándo te estás pasando, donde un día la graciosa es ella cuando tu estás de bajón, y el día siguiente al revés. Y aunque esto ocurra en tu familia, o con tus amigos de siempre, es diferente cuando de golpe te pones a convivir con gente desconocida. Al final se trata de aceptar a cada uno como es y a no depender de nadie, que no es tontería, sin fijarnos en lo que al fin y al cabo, son chorradas.

Y para terminar decir que ya tengo trabajo en Madrid. Empiezo el lunes con una beca en la Warner!

miércoles, mayo 23, 2007

Creadores de lovemarks

Ninguno de los grandes compositores llegó nunca a componer la 10ª sinfonía, de ahí el nombre de la agencia que hemos creado en Proyectos: 10th Symphony.

Todo comenzó un 13 de marzo cuando Juan de los Ángeles se dispuso a presentar la asignatura "Proyectos Publicitarios" a la clase. La incertidumbre reinaba en el aula. Todos teníamos gente con quien no queríamos que nos tocara, gente con quien sí y gente indiferente o de quien tienes una idea errónea.

De repente la lista queda proyectada:
Grupo 6:

Aróstegui, Jaime
Carrascal, Leire
Etayo, María
Lasa, Alberto
Martínez, Patricia
Pérez, Mª Ángeles
Sabarís, María
Zapata, Jorge

"¿Me ha tocado el 6, a tí?" "Quién coño es ese?" Nos preguntábamos. Pasó un rato hasta que conseguimos reunir a todo el mundo. El silencio dominaba al grupo; nadie se atrevía a decir nada.
- "¿Cuándo quedamos?"
- Mañana. Después de clase.

Y aquel maravilloso día le echamos el muerto de la dirección a María.

Poco a poco fuimos descubriendo a cada uno: María S (nuestra fantástica clave de sol "let start at the very begining) empezó a tragar marrones sin queja alguna; Leire (la, a note to follow sol), calladica y trabajadora, siempre traía todo perfectamente hecho sin faltar a ni media reunión; Alberto(Re, a drop of golden sun)... Alberqué?? Patricia (Sol, nunca me supe la letra) empezó a desvelar su vena creativa, Zapata (Mi, a name I call myself) empezó a no cortarse para almorzar a todas horas o durante todo un día, María E (Si, o "tea" I drink with jam and bread) llegaba demacrada tras múltiples clases de conducción, Jaime (Fa, a long long way to run) empezó a timarnos con las "entrevistas en PROFUNDIDAD". Y yo, Do (a dear, a female dear), me sorprendía al ver que el año que iba a pasar descolgada en Pamplona se transformaba en uno de los mejores años de mi vida.

Poco a poco los proyectos nos iban absorviendo, la confianza iba creciendo y no nos cortábamos un pelo en decir lo que nos pareciera. A pesar de eso nunca nos cabreamos más de lo razonable. Es más, cada vez nos compenetrábamos más, cada uno con nuestra función. Metimos horas como nadie, pero tampoco nos importaba, porque merecía la pena y nos lo pasábamos de pm. Decíamos que éramos creadores de lovemarks, pero lo increíble era que nosotros éramos nuestra propia lovemark.

Hoy, 19 de junio, ya hemos terminado los exámenes y, con ellos, la carrera. Cada nota se va a crear su propia sinfonía. No sabemos a quién veremos y a quién no. Todos prometemos ir a Bruselas para ver a María, a Madrid para ver a Leire y María2, visitar el blog y nunca perder contacto. Yo, desde luego, haré todo lo posible.

jueves, abril 26, 2007

aupa osasuna!

domingo, febrero 25, 2007

El tiempo corre que se las pela. Sin haberme dado cuenta ya casi ha pasado el último año de carrera. Un año que, a priori, apenas prometía algo. Era septiembre cuando se notaba que Pamplona se quedaba desierta, sin la gente de siempre, y el cuelgue parecía ser mi futuro acompañante hasta quién sabe cuando, porque ya nada sería lo mismo. Y en absoluto lo es. De pronto estoy casi en marzo, ha pasado más de medio curso y el balance no es para nada negativo. Y es que las cosas que no vienen dadas se disfrutan más, siempre y cuando sean positivas, claro.

Ahora me doy cuenta de que no es como pensaba, e incluso me va a dar pena terminar. Un conflicto de intereses. La vida está llena de contradicciones...

Y, cambiando de tema, mañana lunes a las 11 me examino del práctico de conducir. Entonces sí que nada será lo mismo, no solo para mí. Desde aquí mi más profundo agradecimiento a mis amigas, las de la ruta del bacalao, que ya saben que las llevaré en mi futuro coche al fin del mundo si hace falta.